cuando estaban felices jugaban a correrse para atraparse, entonces inevitablemente ese enredo de alegría terminaba en la medianera QUE DE TEXTURA SE ASEMEJABA A UN GRAN COLCHÓN DE PLUMAS BLANCAS CON PERFUME DE LAVANDA Y QUE AL APOYARSE CON SONRISA SE TRANSFORMABA EN UN NIDO DE CASCABELES, asi era la felicidad por aquellos pagos, no había ninguna duda...
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